ADELA ALMERICH- ADELA BORGHI – OTRAS AMANTES – OTROS HIJOS

 

La última amante de Alfonso XII que hemos conocido es Adela Lucía Almerich Cardet, granaína de nacimiento y castellonense de corazón.

Debemos agradecer un estudio pormenorizado y profundo de su persona al profesor Norberto Mesado. La historia (mezclada con la leyenda) de esta atípica mujer se teje y pervive por cerca de un siglo en una zona muy limitada y reducida al sur de Castellón de la Plana. No estamos con ella solamente ante una supuesta amante del rey sino también ante la madre de una de sus descendientes bastarda.

Adela Almerich regresó, ya madura y soltera, al escenario de sus años adolescentes con dos niños (niña y niño) de los que dice que es tutora y no su madre biológica. De la niña no tardó en saberse que era hija de Alfonso XII y la voz popular convirtió a la tutora en su madre y por tanto en amante del rey.

Se dan para aquella niña, llamada Adelita, varias fechas de posible nacimiento, pero la que, por varias razones, parece más lógica es la del 22 de septiembre de 1884. El apunte no decía donde vino al mundo, pero, nuevamente por lógica, parece que pudo ser en Madrid

Se supone que el nombre le fue impuesto en honor de su tutora, aunque no deja de ser extraño que su madre (o sus padres) no buscasen para ella uno especial y fuese una extraña quien le pusiera el suyo. Pero, pero… ¿podría ser que, por casualidad, aparte de la Almerich, en aquellas fechas tuviéramos otra Adela a la vista?

Pues sí, la teníamos y se trataba del affaire más escandaloso del rey.

Comenzaba la primavera de 1884 y en la lucha sorda que enfrentaba a la pareja real por la cuestión de las amantes finalmente había ganado ella y su ultimátum O las cantantes o yo y las niñas había cobrado su efecto, consiguiendo a primeros de abril que Elena Sanz pasase la frontera, con sus baúles y maletas, para nunca regresar.

Sin embargo, Adela Borghi no terminaba de decidirse y la veremos de aquí para allá durante todo el verano del 84.

 

 

Adela Borghi tuvo su primera actuación en el Real (fuera de temporada) en mayo de 1882. A partir de ese momento y durante sus estancias en España cumplió con dos temporadas teatrales al completo en el Real madrileño seguidas por las del Liceo barcelonés. Durante ese tiempo, prácticamente de discreción, no hubo suspensión de actuaciones, ni cambios imprevistos de última hora por alguna razón extraña. Aunque sotto voce se rumoreaba con tono escandalizado que su relación con el rey comenzó paralela al nacimiento de Teresa, su segunda hija.

Dos años después, a primeros de junio del 84, al concluir la temporada en Barcelona, Adela regresaba a Madrid para abandonar la corte a mediados de julio, el mismo día que la familia real se dirigía a la Granja. A finales de mes el Real publicaba la lista de cantantes contratados para la siguiente temporada y en ella se encontraba Adela.

Aquel verano el rey solo se acercó a Madrid los días del 6 al 11 de septiembre con motivo de la epidemia de cólera que se había declarado en Alicante.

Empezaba octubre y con el mes la temporada de ópera tan esperada. Sin embargo, pasaban los días y la apertura no terminaba por anunciarse. Así dieron comienzo el escándalo, las especulaciones y las quejas de los diletantes. Había pasado a dominio público que el motivo del retraso no era otro que la rescisión del contrato de la Borghi.

La situación se mantuvo así, sin grandes cambios, durante casi todo octubre. Acabando el mes se había conseguido rescindir el contrato de la mezzosoprano, que saliera del país y que diese comienzo la nueva temporada de ópera. A la par el rey se recluía en El Pardo con un real cabreo y la Reina Cristina rodeada y custodiada por sus cuñadas se mostraba señora en el palco del Real.

Para ella suponía una segunda gran batalla ganada a su favor en la lucha que mantenía con su marido desde hacía cinco años con motivo de sus escandalosas relaciones.

 

 

A continuación, mostramos dos fotografías, a la izquierda, una de Adela Borghi de febrero o marzo de 1885 caracterizada en el papel cómico de Lelio de la ópera Marion Delorme, que interpretó en La Scala a partir de primeros de marzo. Tenía en esa fecha veinticuatro espléndidos años. Comprobamos con ella que el cuadro de José M.ª Brel que el profesor Mesado relacionaba con la biondina, efectivamente, se trata de una atribución correcta.

La segunda es de Adelita Almerich en el momento de su matrimonio (rozando los dieciocho).

No es que la comparación se trate de una prueba definitiva, porque la única lo es la de ADN, pero yo diría que guardan cierto aire. Por tanto, mi propuesta personal con este tema es que Adelita Almerich pudo ser hija biológica de la Borghi y la principal razón por la que la cantante se mostraba reacia a abandonar España.

 

                   La voce antica                              La Revista de radio Castellón nº 21, pag. 26

 

 

Miren Urgoiti de

DE MADRID AL CIELO©